Museo Bellas Artes

La fundación del Museo Municipal de Bellas Artes a principios del siglo XX es el resultado de un largo proceso que se remonta a mediados del siglo anterior. Muchas ciudades como Cádiz, León o Sevilla aprovecharon las conocidas desamortizaciones del Ministro Mendizábal para constituir colecciones museísticas con los bienes eclesiásticos que pasaron a ser propiedad del Estado. En la isla tinerfeña no fue el caso, aunque en 1848 la Sociedad de Bellas Artes de Santa Cruz manifiesta su deseo de fundar un Museo a partir de las obras que entregarían sus socios tras cada exposición. Este intento tampoco tuvo el éxito deseado, el círculo artístico y cultural del XIX era estrecho y la promoción de las artes plásticas no era una prioridad. Además, era necesario concretar una sede tanto como una colección artística, por lo que el apoyo de un organismo oficial resultaba fundamental, siendo a través del Excelentísimo Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife que se logra impulsar la fundación del que es hoy el Museo de Bellas Artes de la ciudad.

Fundación

El Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife fue fundado por D. Pedro Tarquis Soria (1849-1940), D. Teodomiro Robayna Marrero (1864-1925), y D. Eduardo Tarquis Rodríguez (1882-1925), cuyas aportaciones de obras de artistas del momento inauguraron el fondo artístico del Museo. Dado el patrocinio del Ayuntamiento de Santa Cruz, se incorporaron a la colección varias obras que decoraban la sede, y todas ellas fueron expuestas al público por primera vez durante las Fiestas de mayo de 1900 en el vestíbulo del Teatro Municipal, actual Teatro Guimerá.

El edificio

Tras su fundación y exposición en el vestíbulo del Teatro Municipal, la colección pasará a ocupar la sala derecha del edificio que en su día albergó a la extinta Sociedad Filarmónica Santa Cecilia has que el edificio es comprado por D. Santiago de la Rosa, presidente de la Diputación Provincial para albergar la sede de la Diputación Provincial de Canarias. El Museo ocupa a cambio el lugar que dejaba la Diputación, parte del exconvento franciscano de San Pedro de Alcántara, ocupando toda la planta alta del edificio. 

Ya en el siglo XX, bajo la dirección de D. Teodomiro Robayna, se planea levantar sobre el solar del exconvento tanto el Palacio de Justicia como el juzgado y el Museo, es entonces cuando el Museo ocupa su actual emplazamiento cuya fachada principal da a la Plaza del Príncipe.

Eventos

Agosto, 2022

Ubicación

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